Módulo 2 · Entender la IA
2.4 Privacidad y seguridad
Qué aprenderás: qué datos no debes compartir con una IA, cómo protegerte a ti y a otras personas y un riesgo nuevo: que el contenido que la IA lee le dé órdenes.
Lo que escribes en una IA viaja a servidores de una empresa. Según la herramienta y tus ajustes, puede guardarse y, en algunos casos, usarse para mejorar el servicio. Por eso hay que decidir qué cuentas y qué no.
Tres niveles de datos:
Las reglas de oro:
- Nada de datos de otras personas. Tus amistades, tu familia, tus compañeros y las personas a las que entrevistes no han aceptado que sus datos vayan a una IA.
- Nada de contraseñas ni claves (claves de API, tokens, códigos de acceso). Si una clave llega a una IA o a un repositorio, trátala como robada: revócala y crea otra.
- Mira la edad mínima de cada herramienta y las normas de tu centro. Si eres menor, usa la IA con una persona adulta cuando haga falta.
- Revisa los ajustes de privacidad. Muchas herramientas permiten decidir si tus conversaciones se usan para mejorar el servicio.
- Si dudas, no lo pongas. Es más fácil no compartir que retirar.
Cómo anonimizar. Antes de pegar un texto, cambia nombres por etiquetas («persona A»), quita teléfonos, direcciones y cualquier dato que permita identificar, y generaliza lo demás.
Un riesgo nuevo: las órdenes escondidas. Cuando una IA lee una página web, un correo o un documento, el texto que contiene puede incluir instrucciones dirigidas a la IA («ignora lo anterior y haz esto»). Se llama inyección de instrucciones y es más grave si la IA puede actuar (enviar mensajes, abrir archivos, usar tu cuenta). Dos hábitos básicos: no des a una IA más acceso del que necesita y no confíes en acciones automáticas que no has revisado.
Lo que publicas, publicado queda. Un repositorio público de GitHub, una captura o un vídeo pueden copiarse y quedan fuera de tu control aunque los borres. Lo verás con más detalle en el módulo 5.
Ideas clave:
- Decide qué compartes: público sí; personal, solo si es imprescindible y generalizado; sensible, nunca.
- Las claves y contraseñas, jamás en una IA ni en un repositorio.
- Una IA que lee contenido ajeno puede recibir órdenes escondidas: limita sus permisos.
Error común: pegar «solo un momento» un documento con datos de otras personas para que lo resuma. Anonimiza antes o hazlo tú.
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